En el Parque Minero se pueden visitar diferentes instalaciones, y se pueden elegir entre varios paquetes, donde se alternan los diferentes lugares.
Lugares para visitar:
- Museo Minero. El edificio del antiguo hospital de la Rio Tinto Company Ltd. completamente restaurado nos transporta, a través de auténticos hitos museísticos, a las diferentes civilizaciones que forjaron la historia minera de la comarca.
- Casa 21. Para entender la huella de 100 años de presencia británica en Riotinto, resulta interesante recorrer el barrio inglés de Bella Vista, una auténtica colonia donde los directivos de la Rio Tinto Company Ltd., aislados de los trabajadores locales, mantuvieron sus costumbres y privilegios. La Casa 21, construida en 1885, se conserva con los detalles, muebles y enseres que nos trasladan a finales del siglo XIX y principios del XX, para que podamos introducirnos en su modo de vida.
- Ferrocarril Minero. En vagones de madera reconstruidos a partir de los planos del siglo XIX, y con locomotoras que son joyas del patrimonio
- ferroviario mundial, se atraviesan paisajes transformados por la mano del hombre durante 150 años de actividad minera, acompañando el trazado del Río Tinto y su ecosistema único.
- Mina Peña de Hierro. Se trata de una antigua galería de más de 200 metros en la que los visitantes pueden sentir la emoción de la minería de interior y asomarse al mirador de la mina a cielo abierto para descubrir la paleta multicolor de un subsuelo rico en minerales.
- Corta Atalaya. Una referencia de la minería mundial que muestra la impresionante labor de los miles de mineros que labraron cada uno de sus bancales.
- Marte en la Tierra. El Parque Minero ofrece un circuito que permite a los visitantes recorrer los lugares en los que la NASA, la Agencia Espacial Europea y otras instituciones llevan años realizando investigaciones y pruebas relacionadas con la exploración de Marte y otras misiones espaciales.
- El tren de la luna. El Tren de la luna ofrece una experiencia única que les permitirá disfrutar de los infinitos matices cromáticos del recorrido de ida, aún con luz solar, y descubrir en el trayecto de vuelta una perspectiva inédita para los miles de personas que ya conocen el tren minero, las vistas de la ribera del Tinto con la iluminación exclusiva de la luna en su plenitud. Dos viajes en uno. Las entradas se ponen a la venta con un mes de antelación a las visitas.