Pautas de Comunicación
El autismo es una discapacidad oculta: no siempre se sabe si alguien está dentro del espectro y a veces se piensa erróneamente que la persona simplemente se comporta mal. Las personas con autismo y su entorno pueden sentirse fácilmente juzgadas. Sé amable y no juzgues. Preguntar qué se puede hacer para ayudar marca una gran diferencia.
Cuando hables con la persona, háblale a ella y no a la persona que está con ella. Es una cuestión de respeto. Averigua y usa su nombre, y dile el tuyo. Pregunta cómo puedes ayudar. Un pequeño esfuerzo hace mucho.
Intenta evitar preguntas amplias y abiertas como “¿qué tipo de libros te gustan?”. Es mucho mejor ser más preciso… “¿Te enseño dónde están los libros de dinosaurios?”.
Y recuerda que las personas con autismo tienen una capacidad de comunicación muy variable. Conócelas y averigua qué les funciona mejor.
- Contacto visual: No esperes que te miren a los ojos: no siempre es cómodo y a los autistas les puede costar concentrarse en la conversación.
- Escucha: No des por sentado que el silencio se debe a una falta de comprensión. A algunos autistas pueden tener dificultades para hablar, mientras que otras pueden hablar mucho sobre temas o áreas que les interesan o de las que saben mucho. que les interesan o de los que saben mucho.
- Paciencia: A las personas autistas les puede resultar difícil bloquear el ruido de fondo, las luces y los colores para centrarse en la conversación, así que concédales al menos seis segundos de tiempo para pensar.
- Ayúdales a elegir: Muchas opciones pueden resultar abrumadoras, así que en lugar de decir “¿Qué te apetece?”, empieza preguntando “¿Quieres una bebida con o sin gas?” y luego pasa a la comida: “¿Quieres palomitas saladas o dulces?”. Intenta no dar demasiada información si no es necesaria y dásela con antelación.
- Ayuda a planificar: Intenta ser concreto, pero no hagas promesas que no puedas cumplir, por ejemplo, subestimar la longitud de la cola.
- Empatía: Algunas personas pueden decir cosas hirientes o groseras cuando están estresadas, pero no te lo tomes como algo personal, puede que estén teniendo problemas para comunicar su angustia. Muéstrate comprensivo. Puede que sea el único momento en el que pueden ser ellos mismos sin miedo a ser juzgados. Además, los autistas pueden sentir una gran empatía por los demás y algunos, por ejemplo, pueden encontrar angustiosas las escenas emotivas de las películas, así que ten en cuenta el contenido de la película y no te fíes sólo de su clasificación por edades.
- No confíes en las palabras: Algunos autistas no se comunican con palabras. Aprende sistemas básicos de comunicación alternativa y aumentativa para cosas sencillas como beber, comer o ir al baño. O utiliza objetos físicos como referencia, por ejemplo una bolsa de caramelos. Esto puede ayudar a reducir el estrés, ya que la atención se centra en el objeto o en las manos y no en la cara de la persona.
- Piensa literalmente: Evita la jerga, el argot y las metáforas. Di simplemente lo que quieres decir.
- Independencia: Coloca muchos carteles y proporciona información anticipada para reducir la necesidad de pedir ayuda.
- Espacio personal: A algunas personas con autismo no les gusta que las toquen, puede causarles mucho estrés y ansiedad. La experiencia autista de cada persona es diferente, así que ten en cuenta que a algunas personas les cuesta entender el espacio personal y puede que quieran abrazarte o cogerte la mano. Si no quieres que lo hagan, diles con suavidad y claridad lo que deben hacer en su lugar.